Elektra, desde el infierno

Cuesta imaginar las probables condiciones en las que se realizó este primer registro completo de Elektra (*). El texto informa “Grabación: Hamburgo, junio 1944” y con eso basta. Meses antes, la ciudad había sufrido la devastadora Operación Gomorra y los bombardeos hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial terminarían de completar su ruina. Si la grabación tuvo lugar en esa atmósfera de pesadilla, su intensidad las refleja.

Sus dos puntales son la dirección de Eugen Jochum – desde 1934 sucesor de Karl Böhm en la Opera y la orquesta hamburguesas – que imprime a la filarmónica de la ciudad hanseática la diafanidad á la Mendelssohn pedida por Strauss y a su equipo vocal, teatralidad plena y una fuerza huracanada que retrata el crucial momento que se vivía.

La protagonista de Erna Schlüter es una furia desbordada, rica en matices y acentos dramáticos – su fuerte son frases con tal naturalidad que parecen escucharse por primera vez – y vocalmente mas entera que en su segunda grabación (Beecham, Londres, 1947). La soprano, cuya gran carrera no fue extensa, recuerda a cantantes posteriores como Inge Borkh y a la única Elektra grabada por Leonie Rysanek para el film de Götz Friedrich (1980).

La acompaña Annelies Kupper como Chrysothemis y la complementación dramática de ambas es ideal, hasta en estilo y color vocal parecen hermanas (Kupper cantará la emperatriz junto a su tintorera de La mujer sin sombra de 1950 y en 1952 será la primera Danae straussiana). Como Klytämnestra, la severa Gusta Hammer traza una monarca detallada, implacable sin exageraciones aunque histriónica. El notable trío femenino está bien secundado por el sólido Orestes de Robert Hager, Peter Markwort como Egisto y el entonces ascendente Gustav Neidlinger como el tutor.

Si el posterior registro londinense de Beecham (que estrenó Elektra en Inglaterra en 1910) ya muestra una Schlüter destemplada y declinante frente a las incomparables Ljuba Welitsch y Elisabeth Höngen como hermana y madre respectivamente, éste de Hamburgo no se queda muy atrás. En óptima remasterización sonora es, también, un auténtico testimonio catártico que trasunta un infierno desde otro, el verdadero☼

R:STRAUSS; ELEKTRA, JOCHUM, ACANTA 233494 

(*) el dirigido por Rodzinski en Carnegie Hall (1937) con Rose Pauly es abreviado.

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