Jonas Kaufmann propicia el regreso de Königskinder

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Corría el año 1910 y dos semanas después del estreno mundial de La fanciulla del West, sobre las tablas del viejo Metropolitan neoyorquino se repetía un triunfo semejante con la premiere de Königskinder de Engelbert Humperdinck. A falta de Toscanini, Enrico Caruso y Emmy Destinn que engalanaban el Puccini, ésta no se quedaba atrás protagonizada por Herman Jadlowker, Louise Homer y Geraldine Farrar, diva que para esta creación postwagneriana cambiaba cisne de Lohengrin, sorprendiendo a la audiencia con un ganso en sus brazos.

El éxito de Hijos del rey continuó en las temporadas consecutivas del MET hasta 1914, inicio de la Primera Guerra Mundial, donde virtualmente desapareció del repertorio. Desde su estreno en Munich en 1911, su derrotero alemán fue más honorable sumándose algunas grabaciones discográficas a partir de los años 70. Y si bien nunca logró desbancar la popularidad del clásico de Humperdinck – Hansel & Gretel – en la primera década del siglo XXI ve fortalecida su presencia con puestas en Munich, Sarasota, Montpellier, Inglaterra y otras plazas líricas.

Ahora, capitalizando la fama de Jonas Kaufmann se edita un DVD originado en las representaciones de la Opera de Zurich en la temporada 2007 cuando el tenor muniqués aún pertenecía al elenco estable de esa casa lírica. Y la iniciativa no sólo es taquillera sino valiosa porque pone al público en contacto con una obra postergada; una ópera con momentos bellísimos – y alguno que otro excesivo langueur – donde el mundo de TristanMeistersingers parece conjugarse con el de Pelléas et Mélisande; donde el simbolismo musical del fin de siglo supera con creces el modesto libreto de Ernst Rosmer (seudónimo de la dramaturga naturalista Elsa Bernstein cuya pieza se había estrenado en 1897) y donde la densidad orquestal también la hermana con su contemporánea Gurrelieder.

Excelente labor de Ingo Metzmacher al frente de la orquesta enfatizando a toda costa la transparencia dentro de la apretada trama sonora de Humperdinck, famoso asistente de Wagner en Bayreuth para Parsifal, y que en resumidas cuentas supo aplicar los principios wagnerianos al cuento folklórico alemán. Un homenaje – sabiamente modesto – a su héroe musical.

Rica e ingeniosa en vivo, es en la puesta de Jens-Daniels Herzog donde el DVD parecería hacer agua ya que, en su hermetismo, no le hace ningún favor a quienes no conocen la ópera, y éstos son mayoría. Al no existir la puesta a medio camino entre tradición y experimento que hubiera servido mejor para comprenderla y difundirla, la de Herzog se convierte en obligada opción. Y entonces, la leyenda de la niña oca hechizada por la bruja y enamorada del príncipe disfrazado de mendigo – pesadillesca parábola sobre cómo la multitud no sabe reconocer a sus líderes “reales”- cambia bosque por laboratorio y bruja por una enloquecida celadora que proporcionará el pan que envenena a los protagonistas. El concepto de Herzog funciona intermitentemente y en última instancia, queda diluido; falta la exuberancia y lirismo que viene del foso orquestal, donde la música de Humperdinck provee un constante fluir melódico curiosamente desprovisto de melodías memorables.

Vale destacar el espléndido elenco encabezado por Jonas Kaufmann – príncipe ideal unido a un timbre algo oscuro pero efectivo – e Isabel Rey que sin superar a la notable Helen Donath en el registro de 1976 con Heinz Wallberg, delinea fresca y exquisita su personaje. Liliana Nikiteanu cumple como la científica así como Oliver Widmer como el trovador del pueblo de Hellabrun.

Una rareza largamente esperada en una edición de buen nivel, musicalmente irreprochable con el atractivo extra del Kaufmann temprano y que, aunque no termina de convencer escénicamente quizás despierte el interés por futuras producciones: merece ser frecuentada y explorada más a menudo

HUMPERDINCK, KÖNIGSKINDER, DECCA, 074 3438 DVD

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