Alquimia sueca, la experiencia experimenta

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Después del efervescente Douce France, Anne Sofie von Otter presenta un trabajo en las antípodas de aquel grupo de canciones francesas, antípodas que al fin resultan engañosas, porque conllevan innegable aunque sutil relación. Sus seguidores asisten al acostumbrado trabajo de laboratorio resultante de su curiosidad innata, de su exquisito gusto musical, sumado a la inteligencia de saber cambiar y adaptarse camaleónicamente en una carrera que supera las tres décadas, con una voz que ha logrado conservar su pureza gracias al cuidado de gimnasta o bailarina que le procura. En mas de un sentido, la propuesta funciona como una instalación de arte curada minuciosamente por la intérprete, una donde el material ecléctico es revisado, medido, pesado, adaptado y aplicado a su instrumento con la delicadeza y solvencia que es su marca de fábrica. Un trabajo de alquimista, de inmanente decantación.

Podría decirse que guiando un programa de música contemporánea que abarca de 1990 a 2015 en el que conjuga lo “académico” con lo “popular”, por llamarlo de algún modo, y sin acudir al “crossover”, la voz de la mezzosoprano semeja a una fina cinta de plata deslizándose a través de un laberinto. Sinuosa y transparente, esa voz de helada tersura parecería transformar la docena de obras que integran el compacto en una sola, un estado que asiste a diferentes transformaciones, otra vez la alquimia, mediante una amplia batería de matices pero que en esencia acaba por ser una sola composición y que en instancias, no deja de remitir a su espléndida versión de Il Tramonto de Respighi con el Cuarteto Brodsky.

En So many things se está frente a una ensalada tan diversa que para disfrutarla – y asimilarla – debe contarse con el experimentadísimo aliño de una chef excepcional, y von Otter lo es. Así la sueca engarza a notables operistas del día – John Adams o Nico Muhly – con otras figuras de extracción diversa como Sting, Bjork, Wainwright, Mehldau o Elvis Costello, con quien realizó uno de sus primeros trabajos en esta nueva vertiente de su carrera. Para enmarcarla ha elegido, como viene haciendo últimamente, a jóvenes músicos que la acompañan entusiasta e impecablemente, en esta oportunidad el notable Cuarteto Brooklyn Rider. La amalgama es perfecta. Y la ensalada con cada vegetal elegido rigurosamente acaba por deleitar, por nutrir y borrar fronteras para el aficionado clásico hacia lo popular y viceversa.

El inicio de ese laberinto imaginario es con Pi de Kate Bush, y ya desde el vamos se aprecia una lectura diferente, donde cada pieza será transformada de acuerdo a su sensibilidad y temperamento. Gracias a esto, el salvaje universo de una Bjork de Hunter y Cover Me es traducido a un estrato académico sin sonar pasteurizado o acartonado. Las contribuciones de Carolyn Shaw y Colin Jacobsen (violinista del grupo) expresamente compuestas para la ocasión se destacan así como la extensa pieza que da título al recital y que fuera compuesta por Nico Muhly para la cantante y el pianista Emmanuel Ax hace tres años. El arreglo para cuerdas del mismo Muhly funciona como un manto sobre el que descansa la voz de von Otter. Esta y el aria de Doctor Atomic de Adams son las composiciones mas “clásicas”, en ese renglón se instala también Kvali del sueco Anders Hillborg responsable del Lontana in sonno previamente grabado por von Otter en su compacto dedicado a compositores suecos contemporáneos en 2008 para DG. La mezzo recurre al micrófono sólo cuando es necesario, cuando debe, tal el bellísimo arreglo de Practical Arrangement de Sting o las de Mehldau o Costello.

En resumidas cuentas, dos mundos que se funden en virtud de esta suerte de bailarina clásica dueña de la férrea disciplina que le permite zambullirse en la danza contemporánea, algo que no funciona al revés. En este caso la bailarina es una cantante, la que sale airosa del laberinto que diseñó ella misma; su nombre es Anne Sofie von Otter.

* SO MANY THINGS, VON OTTER, BROOKLYN RIDER, NAIVE, V5436

Brooklyn Rider & Anne Sofie von Otter, So Many Things project. Credit Photo: Erin Baiano

Brooklyn Rider & Anne Sofie von Otter, So Many Things project. Credit Photo: Erin Baiano

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