¿Qué si no escucho la música? ¿Cómo no escucharla si brota de mí?

 

Poco antes de morir, en 1981, el ilustrísimo octogenario Karl Boehm volvía a dirigir la Filarmónica vienesa para una última Elektra (1909) de Richard Strauss, su amigo, mentor y compositor dilecto. Un testamento artístico afortunadamente inmortalizado en el filme de Goetz Friedrich que reunió a varios artistas legendarios. A expreso pedido del director, por única vez la soprano vienesa Leonie Rysanek no encarnaba su incomparable Crisotemis (hermana de Electra) sino el rol titular –para esta ocasión Boehm prefirió su voz envolvente y desgarrada a la más metálica de Birgit Nilsson, gloriosa Electra de esa generación– mientras la veteranísima Astrid Varnay –la gran Electra de la década anterior– inmortalizaba su también célebre Clitemnestra, la madre. Rodeadas por un elenco estelar –Catarina Ligendza (Crisotemis) y Dietrich Fischer Dieskau (Orestes) entre otros– el trabajo de Friedrich llega al DVD como lectura paradigmática de una obra monolítica, punto de reunión entre dos siglos, que muestra el magistral oficio straussiano en explorar los límites de la tonalidad hasta plasmar una acabada ilustración musical de la tragedia de Hofmannsthal basada en Sófocles.



Friedrich capitaliza las posibilidades visuales de la partitura, conjuga la antigua Micenas con el expresionismo contemporáneo a Strauss y la fascinante neurosis del trío femenino, sin olvidar el antagonismo generacional, cultural y político. Una visión apocalíptica donde la lluvia incesante recuerda la imposibilidad de borrar el pecado de la casa Atrida creando el marco propicio a esta gigantesca escena de locura para soprano empujada a la más implacable tesitura. La feroz escena entre madre e hija, núcleo de la ópera, es un duelo de titanes entre Rysanek y Varnay –Wieland Wagner, genial nieto del compositor, afirmaba ”Si tengo a Varnay, no necesito escenografia”– demostrando cómo artistas de esta magnitud logran revelar la ambigüedad moral de los arquetipos griegos hasta incluso desafiar los cánones establecidos y la opinión formada del espectador.

Una versión imprescindible con un DVD extra sobre la historia de la filmación titulada con el último parlamento de Electra finalmente vengada “¿Que si no escucho la música? ¿Cómo no escucharla si brota de mí?”. (Elektra; DG B0005082).