Kurt Weill y compañía, para atesorar

Una recopilación obligatoria para los aficionados a Kurt Weill y “compañía” – incluídos Brecht, Klemperer, Abravanel y, por supuesto, su musa Lotte Lenya – cabal reflejo del Berlín de entre guerras.

Dos cedés indudablemente históricos con grabaciones restauradas del período 1928-44. El primero con escenas de La ópera de tres centavos por el elenco que la estrenó en el Theater Am Schiffbauerdamm berlinés dirigidos por Theo Mackeben,  antes editado por diversos sellos. Pero, el auténtico hallazgo es el segundo con extractos de Ascenso y caída de la ciudad Mahagonny (1929), Happy End (1929), Der Silbersee (1932), Der Zar lässt sich photographieren (1928) y canciones cantadas por Lenya con el mismísimo Weill al piano grabadas entre 1942-44.

Deleita la flexibilidad estilística de la obra de Weill constatada en los arreglos danzables para orquestas de jazz de la época (la de Marek Weber, entonces principal del Hotel Adlon) y la suite de la ópera para instrumentos de viento por miembros de la Berlin Staatsoper dirigidos por Otto Klemperer en 1931 – el director abandonaría Alemania dos años más tarde al igual que Brecht, Weill y tantos más –  además de las canciones de la ópera en  francés por Lys Gauty, Odette Florelle y Marianne Oswald.

La banda de Lewis Ruth da paso a Ernst Busch dirigido por Maurice Abravanel en dos momentos de Der Silbersee y a Otto Pasetti cantando la Canción del Petróleo. Las seis canciones con Weill al piano fueron grabadas en Nueva York y como bis se añaden, en absoluta primicia, dos registros emitidos a Alemania por onda corta en 1942: Und was bekam des Soldaten Weib y Wie lange noch? con una carga de nostalgia estremecedora y que, además, muestran la transformación vocal e interpretativa de Lenya a través del tiempo. Cabe recordar que muchas de estas canciones reaparecieron en la década del 80 gracias a Teresa Stratas quien las recibió de manos de Lotte Lenya,  en un memorable registro (The unknown Kurt Weill, Nonesuch).

No engañarse con la incongruencia de la portada, adentro se esconde un testimonio fundamental del ascenso y caída de la República de Weimar con agridulce sabor a hecatombre y que también será irresistible para quienes acaban de  ver la puesta de Robert Wilson en la Brooklyn Academie of Music. Una joyita☼

* WEILL/ Historic Original Recordings 1928-1944/Capriccio C5061 

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