El MSMF trajo a “Gretel y Hansel”

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Engañosa “ópera infantil”, tanto temática como musicalmente, Hansel y Gretel es una de las mas representadas por su obvio imán hacia el público menudo aunque conlleve facetas siniestras, hoy por hoy políticamente incorrectísimas, que por otra parte requieren un ensamble sobresaliente al tratarse de una composición wagneriana, “de juguete” pero wagneriana al fin.

Lo cierto es que su creador, Engelbert Humperdinck, asistente de Wagner en Bayreuth para el estreno de Parsifal logró trascender mas que otros confesos wagneristas con una obra a la usanza del coloso que en pequeña escala le garantizó éxito ininterrumpido hasta nuestros dias. Inolvidables registros reunieron verdaderas constelaciones de estrellas acaparando hasta el mas pequeño papel, basta recordar a Lucia Popp como el rocio, Kiri Te Kanawa como el “Sandman”, Christa Ludwig como la bruja y Dietrich Fischer Dieskau como el escobero, sin contar directores como Solti, Karajan (con las dos Elisabeths, Schwarzkopf y Grümmer)  o el mismísimo Richard Strauss que la estrenó.

Pese a su inmensa popularidad – en muchos países compite codo a codo como tradición navideña con El cascanueces – curiosamente aún no ha conquistado Miami siendo una verdadera pena y mayor justificativo entonces para que el Miami Summer Music Festival la haya ofrecido como primer título lírico de su breve pero intensa temporada. Una oportunidad para que la audiencia local tome contacto con un título valioso que merece frecuentarse.

Dentro de los parámetros convencionales, la versión (en inglés) estuvo directamente dirigida hacia el público infantil y en este sentido fue un logro, no sólo por la cantidad de niños presentes sino por la atención y buena conducta que mostraron a lo largo de las más de dos horas de la representación. Es un detalle a destacar que avala los méritos de la velada.

Afortunadamente, la modesta puesta en escena no viró hacia el espantoso kitsch en que suelen caer otras de este tipo, solucionando los numerosos cambios con simpleza e imaginación, al igual que el vestuario sólo deslucido en los duendes y ángeles. En este suscinto marco, la efectiva dirección de David Carl Thompson funcionó con la agilidad requerida y a toda prueba de la platea infantil. A cargo de Yuriy Bekker, menos feliz resultó la orquesta quizás cansada del arduo Una vida de héroe de la noche anterior, hubo repetidas fallas en los metales y alguna desafinación pasajera. La pantomima que cierra el segundo acto o actúa de puente al tercero fue obviada.

Y fue mas “Gretel & Hansel” que al revés porque dentro de un elenco homogéneo de meritorio nivel, sorprendió Joanna Latini como una Gretel que se destacó liderando el grupo con soltura y naturalidad. La joven soprano dominó el papel, sólida en lo vocal y como actriz. La secundó eficazmente Jooyeon Song en el ingrato travesti de Hansel. Ambos no acusaron cansancio a través de dos protagónicos absolutos que están practicamente todo el tiempo en escena. Mas previsibles resultaron la madre de Megan Fletcher y la bruja de Melissa Tegeler, rol donde la caricatura exagerada no resulta aconsejable, en tanto el fervoroso padre de Tony Potts, aportó luminosa y convicente voz y presencia.

A esperar ahora por Cendrillon, Albert Herring y Don Giovanni, tres títulos tampoco nada fáciles en el marco del ambicioso programa diseñado por Michael Rossi.

Información del MIAMI SUMMER MUSIC FESTIVAL.

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