Gerald Finley, surcando el manantial Sibelius

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Este primer CD del 2017 es un favorito instantáneo, una joyita que merece investigarse y que seguramente a mas de un aficionado abrirá la puerta al universo lejano y misterioso de Jean Sibelius “convirtiéndolo” en apasionado seguidor. La edición reúne tres piezas sinfónicas y una selección de canciones que brinda un panorama breve pero esencial del gran compositor finlandés. No son sus piezas mas conocidas – el Concierto para violín, Karelia, El cisne de Tuonela o las siete sinfonías – pero lo representan sin vuelta de hoja. Lejos queda aquello de relacionar al compositor con pesado, impenetrable hermetismo; aquí el entramado deja entrar luz, luz que ilumina su obra.

Son las canciones, sabiamente esparcidas entre los extractos puramente sinfónicos, el núcleo y mayor interés del programa. Sus Lieder (compuso mas de un centenar) no gozan de la popularidad de los de Mahler o Grieg y es una pena por lo que este disco viene a reparar ausencias del catálogo además de brindar primicias. Baluartes del canto nórdico como Tom Krause, Kirsten Flagstad, Elisabeth Söderström, Jussi Bjorling, Anne Sofie von Otter, Hakan Hagegard, Jorma Hynninen, Soile Isokoski y Karita Mattila, entre otros, han sabido dejar constancia de su magnífico legado vocal. Este nuevo aporte en la voz del canadiense Gerald Finley se suma a tan distinguido elenco con nivel superlativo.

Las orquestaciones pertenecen al compositor con excepción del Himno a Thaïs por Jussi Jalas y que fuera dedicado a la soprano finesa Aulikki Rautavaara, mozartiana de recordada actuación en los primeros festivales de Glyndebourne, y tía del recientemente fallecido Einojuhani Rautavaara que orquestó siete para el barítono agrupadas bajo el nombre de In the Stream of Life. La interpretación de Finley es un regalo, tanto como su último trabajo con Shostakovich para el mismo sello, la voz en óptimo estado, con la nobleza y esplendor que le caracteriza, contenido en la expresión. Las orquestaciones de Rautavaara parecen una directa proyección de Sibelius, encapsulan su esencia con gran énfasis dramático y fuerte colorido. Afortunadamente, no queda fuera del grupo su mas célebre canción, Rosas negras – favorita de Marian Anderson –  ni El espiritu acuático – suerte de Lorelei escandinava. Finley las estrenó en 2014 en Bergen y la grabación tuvo lugar la misma semana del fallecimiento del compositor por lo que el registro adquiere visos de tributo (Rautavaara compuso además para Finley el ciclo Rubáiját sobre Omar Kayan en 2014).

Aparte del mencionado Himno a Thaïs, es El diamante en las nieves de marzo otro irresistible, Finley añade matices, ternura y gentileza destacables así como en las últimas tres que completan el programa. Es una invitación a descubrir un Sibelius finlandés hasta la médula aunque la mayoría de las canciones sean en sueco, su primera lengua, y que en su amplio espectro no deja de evocar a Schubert, Schoenberg, Tchaicovsky , Elgar, Dvorak y hasta Puccini. Toda una aventura guiada por expertos.

Enmarcando el trabajo del cantante, las tres piezas orquestales completan la fiesta. El Romance en Do Mayor y Las oceánidas en excelentes versiones por la ilustre Orquesta Filarmónica de Bergen, una de las mas antiguas del mundo y que fuera dirigida durante años por Grieg, aunque es La hija de Pohjola que abre el programa las mas suculenta de las tres. A su director, el talentoso británico Edward Gardner, le basta un minuto para desplegar un clima atrapante, misterioso y abismal, revelar los estratos obvios y subyacentes de la partitura, para trazar un Sibelius enfático, pleno de drama y sin edulcoramiento posible, recio, donde el agua compite con el viento y el hombre como observador de maravillas; donde la voz del barítono se anuncia como susurro en la primera canción del ciclo que le sigue inmediatamente para no dejar de fascinar hasta el último instante. Obligatorio.

* SIBELIUS: In the Stream of Life, Gardner, CHANDOS CHSA 5178

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