Impagable Birgit, emperatriz en su comarca

 

 

Aunque muda, la imagen extática de la portada posee la fuerza descomunal, arrolladora, catártica de una voz torrencial, un láser preciso, acerada, única, un fenómeno natural, como emanada de una deidad atávica. Así era la voz de Birgit Nilsson (1918-2005) y para celebrar el centenario de su nacimiento llega este excelente documental de Thomas Voigt y Wolfgang Wunderlich.

Lo cierto es que a casi veinte años de su desaparición, este documento proveerá a la joven generación la oportunidad de conocer una figura imprescindible. Se trata de un film que enseña al neófito y deleita al connoisseur, realizado con todos los elementos necesarios para pintar un retrato veraz de la dama en cuestión. Es un trabajo escrupuloso, responsable, impecable en el que se hallan reunidas filmaciones conocidas y algunas inéditas sumándose la participación de celebridades y admiradores que la conocieron; lamentablemente ya no están muchos de sus mas allegados pero a pesar de este incoveniente, los realizadores se las arreglan para que esto pase casi inadvertido.

Este tipo de biografías filmadas son presa fácil de desbocada adulación, una que se torna tediosa a los pocos minutos, no sucede en este caso donde si bien no hay críticas o reparos bien fundados, Voigt y Wunderlich logran mantener la perspectiva y balance mientras plasman los rasgos de una persona deliciosa y un artista incomparable. La participación de notables tiene sus bemoles, las quisquillosas divas veteranas son un caso aparte, directores y empresarios aportan agudas observaciones y los mas jóvenes hoy en la cima muestran admiración sin reservas ni segundas intenciones: Jonas Kaufmann y Nina Stemme, la soberbia soprano sueca flamante ganadora del premio Birgit Nilsson.

No obstante, son los extractos de entrevistas hábilmente engarzados los que aportan una visión mas exacta de su irrefrenable sentido del humor, una risa estruendosa que parecía competir con su voz, estilo campechano – “Mi madre decía siempre quédate cerca de la tierra, si te caes, dolerá menos” –  y profesionalismo a ultranza. Desde las espinosas relaciones con los directores Herbert von Karajan, Leo Blech, Hans Knappertsbush y el empresario Rudolf Bing – “Más se le paga, mejor canta” – a momentos de Esta es su vida, versión sueca, con Franco Corelli y Zarah Leander incluídos a la reunión de las tres míticas Brunildas e Isoldas de la segunda mitad del siglo – Martha Mödl, Astrid Varnay y Nilsson – departiendo amablemente en doméstica veteranía. Por su parte, Antonio Pappano explica la asombrosa técnica vocal de la sueca, Plácido Domingo su veneración por la artista, Brian Large su último telecast en el Met (Elektra) y, entre otros, el presidente de la sociedad Nilsson que emocionado recuerda cuando el público del paraíso de la Staatsoper vienesa le obsequió un anillo conmemorativo.

Aparte de las visitas al museo que hoy es su granja natal, memorabilia y fotos, indudablemente son los extractos musicales lo que seguirán despertando asombro renovado. El famoso final de Salomé en la gala Bing del Met de 1972, un Liebestod vienés con Kna, una curiosa escena del sonambulismo de Lady Macbeth y su primera Elektra de 1965, ambos en Estocolmo, un Lied de Schubert y el clásico bis Wien nur du allein, fragmentos de la Turandot romana – anecdóticamente un agudo de su princesa de hielo en la Arena de Verona fue confundido con una alarma de incendio por los pobladores –  y la Tosca metropolitana, su primera Tintorera de La mujer sin sombra – último gran personaje que abordó – y otros momentos que dan idea de una voz irrepetible. Mas allá de las virtudes de este documental obligatorio para fanáticos y recién llegados, todos los entrevistados coinciden en que la voz de Nilsson debía ser apreciada en vivo, la magnitud no pudo ser captada por el micrófono. Quienes no tuvimos esa fortuna quedamos atrás, al menos esto es un consuelo.

*BIRGIT NILSSON, A LEAGUE OF HER OWN, UNITEL, DVD CMAJOR 800008

 

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