Miami encendida con primeros fuegos de temporada

 

Este último fin de semana dos inauguraciones de temporada oficial concitaron a los melómanos locales, Seraphic Fire y la New World Symphony, ambas entidades puntales de la actividad musical en estas costas, ambas acudiendo a un toque hispánico que también supo atraer a espectadores latinos que colmaron las instalaciones respectivas.

El grupo coral se jugó con “Peregrinaje Español”, una propuesta en principio diferente que denota la loable preocupación por ofrecer repertorio más variado sin sacrificar calidad ni la intención original del ensamble. Patrick Dupré Quigley abordó la ruta del “Camino de Santiago” con extractos de las obras que los peregrinos escuchaban en sus paradas de ruta. El periplo fue tan intenso como fascinante gracias a la perfecta sincronicidad de los seráficos que interpretaron obras anónimas y de compositores del siglo XVI y XVII. Referente constante, casi “ángel guardian” del grupo, no podía faltar Tomás Luis de Victoria en diferentes tramos del camino rematando la velada con Oh luz y gracia de España y un sublime Regina caeli. Asimismo Francisco Guerrero con un inmaculado Duo Seraphim, Parce mihi Domine de Cristobal de Morales y el exultante Cantate Domino de Sebastián de Vivanco con los cantantes ubicados en diferentes sitios.

Hábilmente insertado entre la música temprana, el estreno mundial Veni de Julian Revie (*1979) proveyó el contemporáneo hálito místico. Comisionada por el American Brass Quintet con apoyo del NEA, la composición del joven australiano posee una serenidad que se replica y agiganta hasta lograr su objetivo, encender la llama íntima. Veni señaló un remanso nuevo fusionado al antiguo.

Acompañando a SF el notable American Brass Quintet brindó un marco diferente, espectacular, con momentos de lucimiento en solos instrumentales o concertando con las voces logrando un efecto catedralicio, imponente sin sacrificar la sencillez del sendero hacia Santiago de Compostela.

 

Una lesión en un brazo fue el motivo por el que Michael Tilson Thomas canceló la esperada Sexta Sinfonía de Bruckner, verdadera rareza en la programación local que aún debe incorporar a su repertorio habitual las gigantescas sinfonías del austríaco. Si Mahler está totalmente asimilado, el turno es ahora de Bruckner, por lo que la cancelación fue una desilusión a reparar en el futuro cercano. MTT se caracteriza por abrir cada temporada con composiciones de fuste que ponen a prueba su academia orquestal americana, este año con unos cuarenta debutantes. La encargada de reemplazar a Bruckner fue una Cuarta de Brahms de rústicos contornos e impresionante sonoridad que no ocultó algún desliz sabiamente subsanado por el maestro.

Abrió la noche la Young Person’s Guide to the Orchestra de Britten, inmejorable aperitivo de temporada que permitió el lucimiento de cada sección acompañada por entretenidos videos didácticos en las pantallas que en este caso no distrajeron sino que añadieron la chispa y alegría justa al muestrario instrumental propuesto por Britten. En todo momento, Michael Tilson Thomas dió lustre y espectacularidad obteniendo una respuesta óptima de su juvenil orquesta.

El Concierto Décimocuarto de Mozart, marcó el regreso a Miami y debut con la NWS de la pianista venezolana Gabriela Montero. Su enfoque fue mas romántico que el acostumbrado, con sonoridad poderosa y contundente, pese a las limitaciones cromáticas del Yamaha, Montero logró plasmar un fresco de certero impacto. Su propia cadenza permitió adivinar lo que vendría después, una de sus ya célebres improvisaciones con temas pedidos por el público. En esta ocasión fue Moliendo café que se vió engalanado con aires barrocos, bachianos y un romanticismo a ultranza que culminó en jazz para justificado delirio de la audiencia en la sala y de la multitud en el parque gracias al Wallcast, primero de una temporada que ha comenzado a todo vapor.

 

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