Miami estival, finalmente musical

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El director Michael Rossi

Los antiguos, que algo sabían de estas cosas, aseguraban que cuando la oportunidad (“lo que cae ante nosotros”) viene de frente hay que asirla de los pelos porque es una deidad calva por detrás. Una vez que pasó, ya no hay nada que hacer. La moraleja es obvia. Y Miami, ciudad pujante que aspira a convertirse en destino cultural con todos los beneficios que esto implica debe asumir que carece de un festival estival de música clásica, erudita, culta, o como quiera llamársela…

Lo cierto es que desde Savonnlina a Jackson Hole, la idea de disfrutar de buena música en verano ha germinado en todas partes y no tendría por qué no funcionar aquí; máxime cuando Miami ha dejado de ser una ciudad “de estación” y el calor ya no es una excusa, mucho más se lo sufre en otras que no se olvidan de la música. Sin embargo, la apuesta no deja de ser intrépida y debe enfrentar cómodos prejuicios que olvidan el buen antecedente testimoniado por aquellos exitosísimos festivales Beethoven by the Beach de la extinta Florida Philharmonic. Aquellas recordadas maratones con James Judd a la cabeza aún son la prueba fehaciente de que el interés y la oportunidad están allí al acecho o a la espera.

Aprovechando el “off-season” oficial, quien toma la oportunidad por segundo año consecutivo es Michael Rossi, fundador y director artístico del Miami Summer Music Festival (MSMF) depositando sus esfuerzos y esperanzas en esta empresa tan esperada como espinosa. Debe aclararse que se trata de un festival de estudiantes que acuden de todas partes del mundo a perfeccionarse y foguearse en las disciplinas de ópera, piano, orquesta y composición guiados por destacados solistas y docentes. El éxito del año pasado entusiasma al imparable Rossi quien ha logrado doblar el presupuesto y apunta a un festival cada vez más establecido con miras a algún día poder competir con sus afamados colegas veraniegos, llámese Ravinia, Santa Fe, Marlboro, Aspen, Sun Valley, Santa Barbara, Menlo o Glimmerglass.

Si, soñar no cuesta nada pero “¿Por qué no?” fue la primera pregunta de este dinámico filadelfiano que recaló en Miami de vacaciones para asombrarse (no es el primero) de que en semejante ciudad la actividad musical practicamente cesara entre junio y octubre. La respuesta positiva no tardó en llegar y Rossi ha recibido apoyo de entidades locales. Este año se destaca la colaboración con de la cátedra de composición de Florida International University y el Miami International Piano Festival de Giselle Brodsky sin contar con Barry Universidad que ha cedido instalaciones y brinda alojamiento a los participantes transformándose en el “campus del MSMF”.

Para esta segunda edición, el festival propone un programa no sólo aventurado sino que aprovecha rincones del repertorio y títulos que inexplicablemente no son frecuentados como deberían en Miami. Tal es el caso de Hansel y Gretel y Cendrillon, dos óperas bellísimas que aguardan pacientemente una oportunidad con el público menudo – y no tanto – que serán representadas junto a Don Giovanni y Albert Herring. El festival se desarrollará entre el 5 de julio y el 2 de agosto, también se presentará zarzuela, música de cámara, repertorio de Broadway y recitales de piano y ópera.

El 11 de julio la noche inaugural se verá engalanada por Deborah Voigt en una primera parte dedicada a arias de Wagner y Richard Strauss y una segunda con la Quinta Sinfonía de Mahler, un programa muy ambicioso dirigido por Rossi. Otra importante adición que vale mencionar será el uso de la sala Shepard & Ruth Broad de la Barry University en Miami Shores que está siendo reacondicionada a tal efecto, creando un espacio alternativo a la actividad musical con capacidad para mil espectadores y un amplio escenario que además dispone de foso orquestal, sin contar con estacionamiento gratis, una pequeña pesadilla extra para el aficionado.

Algunas funciones de cámara serán en el Hotel Betsy Ross que auspicia varios eventos. A cargo de Rossi, el cierre del festival tendrá lugar el 25 de julio en el New World Center de la New World Symphony con La consagración de la primavera, arias de ópera y el ganador del concurso para piano. En síntesis, habrá para todos los gustos y a precios mas que accesibles; de hecho, muchas funciones no tendrán cargo alguno. 

Con una orquesta de cien instrumentistas armada con estudiantes de Juilliard, Oberlin y otros prestigiosos conservatorios nacionales e internacionales – se seleccionaron unos doscientos entre mas de mil postulantes – clases magistrales con Deborah Voigt y Sherrill Milnes, además de Andrés Cárdenas, Michael Heaston, Bernard Rands y el venerable Grzegorz Novak, que dirigirá Una vida de héroe de Richard Strauss, el MSMF promete aliviar el verano con buena música por jóvenes entusiastas aprovechando que finalmente Miami cuenta con instalaciones adecuadas.

Que el MSMF señale un promisorio primer capítulo rico en posibilidades y realizaciones garantizando un verano pleno de necesitada buena música. La oportunidad ha sido tomada y Miami, mas que agradecida.

información completa online

http://www.miamisummermusicfestival.com

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Deborah Voigt en arias de Wagner y Strauss abrirá el MSMF el 11 de julio

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