Apasionada Gabriela Montero

En el panorama de la música actual el nombre Gabriela Montero se inscribe como el de una artista singular. Pianista, intérprete, compositora, improvisadora y activista despierta una amplia gama de reacciones. Como no podia ser de otro modo, la niña prodigio que debutaba a los cinco años en su Venezuela natal dio paso a esta mujer apasionada, suerte de David enfrentándose a Goliaths cada segundo de su existencia. Montero será la solista inaugural de la temporada de la New World Symphony dirigida por Michael Tilson Thomas el próximo 20-21 de octubre en Miami Beach.

Después de vivir en Los Angeles, Nueva York, Boston y Amsterdam, la pianista reside en Barcelona con su pareja actual y dos hijas; y entre conciertos en Hamburgo y Sevilla habla sobre este añorado regreso a Miami, ciudad donde vivió entre 1978 y 1987, donde pasó infancia y adolescencia, donde tiene familia y amigos y a la que agradece el haber acogido a tantos de sus compatriotas que están ansiando volver a escucharla en Mozart y seguramente alguna de sus famosas improvisaciones.

Por otra parte, acaba de llegar la buena nueva que ha sido galardonada con el Premio Beethoven 2018 a los derechos humanos  (Internationale Beethovenpreis für Menschenrechte, Frieden, Freiheit, Armutsbekämpfung und Inklusion)a entregársele en la ciudad natal del compositor, Bonn el 4 de diciembre próximo. Cabe notar que es la primera vez que una mujer recibe el premio.

Desde Teresa Carreño a Martha Argerich pasando por Rosita Renard y Guiomar Novaes, las pianistas latinoamericanas siempre fueron pioneras.

Fueron y son una fuerza de la Naturaleza. Temperamentales, capaces de tomar riesgos, adelantadas y tan instintivas que a veces van en contra de la razón, enriquecen la música aportando desinhibición y visceralidad. En lo que a mí respecta busco interiorizar mi voz y proyectarla directamente, apunto a mi crecimiento como persona y como artista, esté tocando en un gran teatro o un ámbito íntimo, ya que se trata de comunicar humanidad a través de la música.

Cuando surge la improvisadora?

Desde siempre estuvo ahí, indivisible, no puedo ser Gabriela sin ser improvisadora. Lyl Tiempo fue la primera en detectar y reconocer ese talento, esa facilidad, cuando yo tenía apenas cuatro años. Es quien soy y mis vivencias.

Te sientes mas cómoda improvisando que restringida a la partitura?

Son dos cosas diferentes. Cuando improviso es mi universo, no hablo el lenguaje de otro. El reto con el repertorio es recrear el mundo del compositor respetando los parámetros impuestos. Soy un animal creativo y en esta etapa de mi vida cada día me doy mas cuenta de que mi misión es además de interpretar e improvisar, componer.  

Improvisar y dejarlo escrito? 

La improvisación sucede rodeada del público, componer es el paso siguiente. Primero fue Ex Patria y ahora mi Concierto Latino que acabo de tocar en la nueva sala de Hamburgo. Y en noviembre estrenaré Babel para piano y orquesta de cuerdas. Babel es esa falta de entendimiento que refleja también mi experiencia como activista. Implica una urgencia y necesidad entre demasiado ruido y poca esencia. Describe mi frustración de vivir en esta roca llamada Planeta Tierra y la imposibilidad de escuchar y comprender. No se puede ser ciego, sordo y mudo. Babel es una composición clásica con inevitables influencias rítmicas, incluso jazzísticas que también recurre al humor.

Por qué hay tan pocas “Improvisadoras”?

No lo sé. Me pregunto que pasó con la música clásica, donde y cuando se produjo esa desconexión.  Quizás Cziffra fue el último. Era habitual en Albéniz, Rachmaninoff, Liszt… Es un talento innato, no se puede enseñar. Es otro lenguaje, es hablar a través de la música. Es también un arma poderosa de comunicación en esta era de entretenimiento donde la gente  huye a todo lo que sea compromiso, donde no se trata de tener una voz sino de entretener.

Cuando empezó esa grieta entre la música popular y la clásica?

No se en que momento se impusieron ciertas reglas en el mundo de la música clásica que  acarrearon esta falta de oxígeno. Siempre hubo una separación, creo que es un tema de percepción errada, el gran jazz es tan complejo y virtuosístico como Stravinsky o Ravel. Hay música buena o mala, punto. No obstante creo que estamos asistiendo a una apertura y conciliación. Sin ir mas lejos, mis improvisaciones han sido muy bien recibidas en todos los ámbitos. Y que conste que no soy una artista crossover. Siento que se va estrechando ese abismo. Vemos un matrimonio de estilos que va lentamente siendo aceptado e incorporado. Por otra parte es una consecuencia natural, hay que hacerlo, sin limitaciones de ningun tipo. Que música escribiría hoy Mozart si viviera?. La música no se la puede circunscribir a una caja de cristal.

Cómo negocias tus diferencias políticas con tus colegas?

Es algo que me ha hecho difícil la vida, trayéndome muchos problemas, complicaciones y dolores. No lo negocio, primero estan mis valores y mi amor por mi país. La conciencia de que como artista tengo una responsabilidad al ser una voz pública y como ser humano para denunciar la injusticia. Las actitudes acomodaticias u oportunistas de algunos colegas que se acobijan en la impunidad o el no hacerse cargo de que la realidad en Venezuela es desesperante. Es imposible no denunciarla, ni denunciar a los que la han permitido o se han escudado en excusas. Mantener esta posición ha sido muy riesgosa y dificil pero convengamos que se vive la peor crisis de Latinoamérica, es mi obligación, mi cruzada.

Cómo te enfrentas al futuro sin Venezuela?

Es difícil separar las dos cosas. Quiero hacer un video sobre cómo esta situación ha marcado y cambiado mi vida y la de tantos, no puedo ignorar cómo afectó mi carrera y en todos los niveles, como ha cohartado incluso libertades que tengo fuera de mi país. Mi solidaridad se impone, soy una desterrada como tantos. En un punto tuve que decidir hundirme con esto o salir a flote y ayudar a otros a respirar. Un proceso personal dificilísimo. Los que se oponen son los que ignoran la verdad o hacen la vista gorda, confío que en algún momento todo caerá en el lugar que corresponde.

En síntesis: el piano y tú?

Naci para ser pianista; no obstante, lo dejé varias veces por largo tiempo cuando sentí que mi vida de concertista estaba excesivamente centrada en mi  misma. Es una vida solitaria, vives en una burbuja. No hallaba una relación entre ser pianista y poder aportar a la comunidad desde otro lugar. Quise ser psicóloga, trabajadora social, hacer cosas por la gente. Con el tiempo espero no sólo haber sido la voz disidente como activista sino haber tenido la posibilidad de elevar el nivel de consciencia de la gente desde la música porque la música sirve para oxigenar a la humanidad.

 

*NEW WORLD SYMPHONY APERTURA DE TEMPORADA – SÁBADO Y DOMINGO 20-21 DE OCTUBRE 

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