“Papageno & Compañía” perdidos en el laberinto

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Quizás algunos de los que vieron La flauta mágica en la Florida Grand Opera se hayan preguntado que sucedió con los Papagenos y demás personajes del genial singspiel mozartiano. ¿Vivieron felices y comieron perdices?. Los interesados hallarán una posible respuesta en este flamante DVD que desde el Festival de Salzburgo celebra los doscientos años de la muerte de Emmanuel Schikaneder, su libretista y Papageno original del estreno de 1791.

Con música del alemán Peter von Winter (1754-1825), El laberinto (o la lucha de los elementos) es un singspiel que pocos conocen, menos han visto y cuyo mayor atractivo reside en ser, nada mas y nada menos, la continuación de La flauta mágica estrenada siete años después de la muerte de Mozart.

El laberinto en cuestión son los pasadizos del reino subterráneo de la pareja antagónica (Sarastro versus Reina de la Noche) y los elementos son el aire y la tierra, aquellos dos a los que Pamina y Tamino les faltó enfrentar en la primera parte y que su insufrible madre exige convocar justo el día de la boda para amargarles la fiesta y la vida. Las complicaciones estarán a la orden del día y habrá pruebas de fidelidad para todos, incluído el incorregible Papageno que hasta presentará a sus padres y hermanos, una auténtica “Papagenería”. Buenos y malos reaparecen, desde Sarastro y Monostatos a las Tres Damas sumándoseles otro villano, el rey Tipheus que pretenderá la mano de Pamina. La propuesta es tan disparatada como tentadora y todo terminará bien hasta quedar en el mismo punto del final de Zauberflöte. Y colorín colorado, aquí no ha pasado nada.

Lamentablemente, y pese al talento, méritos y buenas intenciones del compositor, tampoco pasa demasiado en el renglón musical. Para continuar con la saga, von Winter toma algunos motivos de Mozart trabajándolos con respeto y oficio, amén de excesivos glockenspiel; el resto cumplirá con eficiencia y sin mayores reparos. La sola tarea de tratar de reemplazar o equiparar a Mozart lo exime. Tampoco el prometedor libreto de Schikaneder, que había sido muy criticado por el de Zauberflöte, se acerca a la gracia del primero.

Esta falta de vuelo en libreto y música es el Talón de Aquiles de la ópera; en última instancia revalida, falta que hace, el toque divino de Mozart capaz de convertir un divertimento en una obra maestra tan sublime como trascendental. Para esta suerte de “Zauberflöte sin alma”, que sola se pierde en su propio laberinto queriendo ser una “ópera heroico-cómica”, queda la pregunta de cómo hubiese sido la secuela con el libreto que Goethe escribió de haber encontrado su compositor ideal al no prosperar el proyecto con Paul Wranitzky.

La puesta desde el patio de la Residencia Arzobispal de Salzburgo es practicamente una exhumación ya que en versiones resumidas Das Labyrinth  sólo se dió en Kiel (1912), Munich (1978) y en Chemnitz (2002). Dirigida por Alexandra Liedtke es una extravagancia escénica muy bien montada, ingeniosa y que combina varias estéticas dentro del funcional y exquisito decorado de Raimond Orfeo Voigt sumado al ecléctico vestuario de Susanne Bisosvsky y Elisabeth Binder que no olvida lo folkórico ni  lo kitsch.

En lo vocal se destaca el Tamino de Michael Schade, el vivaz Papageno de Thomas Tatzl – un talento a seguir – que no tiene que hacer mucho para robarse la escena; un punto por debajo, la Pamina de Marlin Hartelius con problemas en la zona aguda. El resto del elenco es homogéneo así como la Reina de la Noche a cargo de la  solvente Julia Novikova. Excelente la dirección musical de Ivor Bolton, quien es además responsable de la adaptación en lo que es una obvia tarea de amor.

Una presentación acorde al producto y una curiosidad que valió la pena editar en DVD. Al aficionado le será difícil resistirse aunque a fin cuentas confirmará que segundas partes nunca fueron buenas y que por sobre todas las cosas hay un solo, irrepetible Mozart☼

☀VON WINTER: DAS LABYRINTH, BOLTON, ARTHAUS MUSIK 101677, 2DVD

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