Martin Nusspaumer, amores de un gaucho suizo

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Schumann más Heine y Amor de poeta, cumbre del romanticismo donde poesía y música se dan un inseparable abrazo fraternal.  Un puñado de poemas convertidos en Lieder reflejan al poeta, su amor, su universo y la llegada de mayo, es decir, la ansiada primavera. Veinte días antes, exactamente el viernes 10 de abril, el tenor Martin Nusspaumer cantará ese Dichterliebe como primera parte de un recital que se completará con canciones de Turina y tangos cerrando la temporada de St. Hugh-Steinway Concert Series. La combinación no deja de ser insólita aunque no extraña cuando se conoce al intérprete. 

Como tantos inmigrantes europeos, los “Nussbaumer” antepasados del tenor uruguayo llegaron de Suiza en 1863 para hacer la América en tierras charrúas. Se establecieron cerca de Colonia del Sacramento y cuando Martín marchó a Montevideo a estudiar ingeniería, por pura curiosidad hizo una prueba de canto en el conservatorio de enfrente. La curiosidad mató al gato y la prueba cambió su vocación y su vida, el casi ingeniero escogió ser tenor. Para suerte de todos, otra vez ganó la música.

Estudió con Rita Contino y Horacio Mauri pero no tardó en debutar en Il Signor Bruschino de Rossini con el SODRE montevideano; en esa ópera conoció a María Antúnez, la soprano con quien se casó y emprendió el viaje al norte del continente. Primero fue una residencia en Charleston SC, siguieron dos años en Washington para afincarse en Miami desde donde hoy la pareja se proyecta artísticamente y donde hace siete meses nació Amelia, como la de Ballo in maschera, ópera favorita de ambos.

Su Saboyano debutante en Luisa Fernanda con Florida Grand Opera motivó ser escogido como Young Artist 2013-14, allí se fogueó en Nabucco y Thais y este año abrió la temporada como Pinkerton en Madama Butterfly. Regresa de Estambul donde cantó junto a Eglise Gutiérrez y Burak Bulgili y de Naples Opera donde fue El duende en Maria de Buenos Aires de Piazzolla y Tango de Rodríguez, ambos roles completamente diferentes y donde asumió el desafío impulsado por el maestro Ramón Tebar a quien agradece las enseñanzas recibidas en FGO. Mientras tanto prepara Rodolfo en La Boheme y Arrigo en La batalla de Legnano con Sarasota Opera.

Para su primer solo recital en Miami, Martín decidió apartarse de la ópera y zarzuela acostumbradas y sumergirse en el mundo de la canción. Pausado, tranquilo, campechano, esta suerte de gaucho algo suizo y muy charrúa explica “No soy tan fanático del recital de arias, creo que no se obtiene el mismo efecto que en la ópera. Por eso para este ámbito mas íntimo preferí canciones, son poemas bellísimos. Con este enfoque trato de demostrar las similitudes entre los Lieder y los tangos, que son nuestros Lieder del Rio de la Plata donde estaré secundado por un bandoneonista. Como puente entre ambos cantaré el Poema en forma de canciones de Turina, ideal también para Roberto Berrocal que me acompañará al piano”. En Lied sus referencias son Fritz Wunderlich y Hermann Prey, y en cuanto a tango, por supuesto Carlos Gardel “Que no era francés sino uruguayo como acaba de comprobarse”. La aseveración del entrevistado no da lugar a ninguna polémica, menos si el entrevistador es argentino.

De hecho, el pasado 30 de diciembre Martin y Maria regresaron a Montevideo a cantar en el nuevo Auditorio Nacional con la Sinfónica Juvenil del SODRE. Su entusiasmo tiene sobrados motivos “Nunca vi algo así en Uruguay. Es una maravillosa orquesta que funciona a la manera de El Sistema, ya son 1500 jóvenes a los que se les provee instrumentos, educación e incluso vivienda a quienes llegan del interior. Fue muy emocionante ver la multitudinaria adhesión a conciertos, ópera y al ballet que dirige Julio Bocca. Me hace feliz que en un país tan chico, esté pasando algo tan grande… y además, cantando en ese magnífico auditorio sentimos que eramos profetas en nuestra tierra”.

Como buen ingeniero su explicación no dejar de ser matemática “La sumatoria es lo que cuenta y es muy simple. Esos 1500 niños músicos tienen 3000 padres y unos 12000 abuelos y miles y miles de amigos; en un país con apenas tres millones es mucha gente y significa un enriquecimiento inmenso al presente y futuro de la música. Reconforta ver un interés tan contagioso por asistir al teatro, claro que una vez que llegan es nuestra tarea convencerlos de que se queden a disfrutar de la música para siempre ”.

La noble siembra de Martín Nusspaumer apunta al mejor de los rumbos: la música, el canto, sus tradiciones, su familia, Maria y su hija Amelia. Son sus amores como los del Amor de Poeta y los tangos del próximo 10 de abril. Un Nusspaumer charrúa digno heredero del nombre de sus mayores, en alemán significa “Nogaleros”.

 * Viernes 10 de abril a las 8 pm – St. Hugh Church, 3460 Royal Road, Coconut Grove, FL 33133  (305) 318-5008 – mas información en  http://sthughconcerts.org/

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